Así con como el agua, incontenible, incontrolable y desechable. Los dos in- me los creo, porque a veces también los sufro. El que no me acabo de creer es el des- porque yo también lo sufro a veces. Es difícil desechar lo que pasa por la mente, a los que nos cuesta tenerla en silencio. Terrible mal este de no poderle apretar el off cuando queremos.
como diría mi maestro de yoga, los pensamientos vienen y uno los deja pasar
ResponderEliminarAsí con como el agua, incontenible, incontrolable y desechable. Los dos in- me los creo, porque a veces también los sufro. El que no me acabo de creer es el des- porque yo también lo sufro a veces. Es difícil desechar lo que pasa por la mente, a los que nos cuesta tenerla en silencio. Terrible mal este de no poderle apretar el off cuando queremos.
ResponderEliminarAdriana, pero a veces se encallan y ahí se quedan, dando vueltas y vueltas...
ResponderEliminarLaura, es verdad, en la mente hallo el mayor de los placeres, sin embargo, para gozar al completo a veces desearía precintarla.
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