Capto solemnidad en el gris húmedo de estos paisajes, en la escuálida frondosidad de sus árboles, y aunque minado por la dificultad que me envuelve, disfruto, porque mientras el viento gélido golpea mi cuerpo, reconforta a la par el espíritu, y siento hervir a la vida.

Esa que nos llena y nos inunda...irremediable...siempre viva.
ResponderEliminarBesiños.
Avui tenia una petita pista i m'ha sigut molt més fàcil entendre't. Què bonic escrius!
ResponderEliminarLaura, gràcies!
ResponderEliminar