Esta fascinante estación ha iniciado su declive, la enfermedad aporta cierta aspereza diaria, y lo laboral zozobra en un mar de aterradoras dudas, pero con todo, me siento poderoso. No consigo distinguir las claves de este entusiasmo, pero si ayer una sombra invadía mi subconsciente, hoy brota el optimismo e ilumina esas tinieblas. Estoy convencido de que poseo un sexto sentido, pero también de que soy incapaz de interpretar correctamente sus señales.